“El Gabinete de un aficcionado” o “Historia de un cuadro” es un libro escrito por George Perec aparecido por promera vez en 1989, después de su muerte. En él se describe la historia de un lienzo pintado por Heinrich Kürz para el coleccionista alemán Hermann Rafke. La obra pictórica destaca por representar al germano sentado frente a su gabinete e incluir en una posición central el propio cuadro que Heinrich está pintando. Dentro de este segundo lienzo se vuelve a representar la misma escena y así sucesivamente en lo que sería una repetición infinita sólo interrumpida por las limitaciones físicas de las lupas y los pinceles. El libro describe con meticulosidad: la historia de Hermann Rafke como aficcionado al arte (los inicios, sus devaneos con los marchantes, su entierro y la subasta final de su colección) y la del cuadro (de su inicial exposición a su fin, bajo tierra, enterrado con el alemán). La única guía que posee el lector, al menos en la edición que yo compré, es una reproducción, en la portada del libro, del lienzo.

.

Una de las partes más interesantes es cuando nos enteramos que en las sucesivas reproducciones de la escena se introducen cambios, pequeños detalles que modifican la escena original, por ejemplo los personajes pueden cambiar de posición, el número de animales puede variar…

Todo transcurre de modo normal hasta que llegamos a la última frase del libro. “…falsos son la mayoría de los detalles de este relato ficticio, concebido por el mero placer, y el mero estremecimiento, de la simulación.”

En ese momento te das cuenta de que todo es una construcción imaginaria del autor, del enorme trabajo de invención que ha llevado a cabo, de la ironía de cada uno de los parrafos…

El asunto me ha trastocado tanto que decidí hacerle un homenaje. Se llama “historia de un recuadro” (je) y representa unas manos sobre un folio dibujando un recuadro que a la vez dibujan unas manos sobre un folio dibujando un recuadro que a su vez…

Investigando un poco descubrí que el relato formaba parte de “La vida instrucciones de uso” pero se prolongó tanto que acabó por adquirir un cuerpo propio.

Y como anécdota decir que Perec me recuerda mucho a Jota, el cantante de Los Planetas, que acaban de sacar disco.