Esta semana he terminado el libro Menos es más, una introducción a la filosofía del decrecimiento. Uno de los pasajes más interesantes es cuando se explica cómo se produce la menestra Bonduelle. Cada una de las hortalizas se cultiva en un pais distinto, incluso en continentes distintos, allí donde es más barato comprarlas, y luego se envasan todas en Francia. Cuando nosotros vamos al super esa menestra nos sale más económica que hacerla en casa con las hortalizas compradas en el mercado. Esto es una barbaridad si analizamos la huella ecológica y el consumo de recursos fósiles que supone la primera opción en relación con la segunda. Por desgracia todavía no se tasan estos productos en función de su contribución a la degradación del medio. Acercarse a una recolocación de la economía es una de las propuestas del libro. Curiosamente ayer me he encontrado en el blog de EU este vídeo del Ministerio de Agricultura japonés donde se explica de una forma genial todo lo escrito en el párrafo anterior.

En París la iniciativa de huertos urbanos ha empezado a cuajar para acercar la producción a los consumidores, en Madrid todo lo contrario.

Este fin de semana en el ALG-A lab se convoca un Obradoiro baño seco,  jornada para la construcción de un baño de compost, y se proyectará la película Volem rien foutre al païs que también habla del decrecimiento.

Y por último el nuevo carril bici de NY, cambiando totalmente el concepto de carril para pasear, poniéndolo en un lugar central de la carretera y dotándolo de protecciones para que los ciclistas no sufran atropellos. No me gusta especialmente la sección de via que resulta, ni los materiales pero sí que es de alabar que un ayuntamiento se preocupe de pensar sus infraestructuras para todos.

Visto en Streetfilms.