Ayer asistimos a una conferencia de Juan Requejo sobre mobilidad y energía. Una de las reflexiones que más me ha impresionado ha sido la que surgió a partir de este video. En él vemos el tráfico aéreo mundial, representando en puntos amarillos los aviones de más de 200 pasajeros. Es increible ver como en las zonas más industrializadas del planeta, según la hora del día, el tráfico varía sustancialmente, quedando casi sin uso los espacios aéreos de noche. La gran producción energética mundial se usa en la mobilidad y en los desarrollo residenciales. En esta crisis hemos conocido los límites de ambos usos en relación a la producción y a la extracción de los recursos. El low cost de la aviación y un “automóbil para cada miembro de la familia” han derivado en un sistema de mobilidad que está en quiebra.

Es curioso ver también un vídeo de Barcelona en 1908, rodado por Ricardo Baños en la inauguración de la línea de tranvía local. El tren avanza entre una maraña de bicicletas y peatones. El uso del automóbil era minoritario. La fuerza ecológica e incluso estética de las ciudades así filmadas es brutal en comparación a la ciudad que disponemos hoy en día. Tanto es así que la mayoría de las ciudades españolas están retrocediendo a ese modelo de principios del siglo pasado, tranvías eléctricos y bicicletas para mejorar la mobilidad y la contaminación en las ciudades. El método de ensayo error nos ha llevado a ésto. Termino con una cita de Paul Valéry que Juan Requejo también nos mostró: “El futuro ya no es lo que era”.