
“Iba bien arreglado, limpio, afeitado y sobrio y no me importaba nada que lo notase todo el mundo.” Philip Marlowe.
El personaje construido por Raymond Chandler es tan excepcional que aún hoy es un mito.
Conseguir que el crimen y su solución no sean el cuerpo principal de una novela negra es una audacia.
Realizar una crítica de clase desde la posición de un cínico y solitario alcohólico es un gesto autobiográfico.
Una vez rodada la adaptación cinematográfica, con guión de Faulkner y dirección de Hawks, se escribieron y filmaron escenas extra para que Marlowe (Bogart) y Vivian Sternwood (Bacall) tuvieran un conato de romance.
Entre el creador y la obra no siempre media el corazón, también cuentan los datos de asistencia de público.
Prefiero al detective del libro.
Pic_”The big sleep”_1946_Dir: Howard Hawks

No comments yet
Feed de los comentarios de este artículo